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Las emociones en la piel Parte 1

September 25, 2017 Bonapelle .com.mx

 

La piel, un tejido que nos habla es el órgano más grande del cuerpo humano, en un adulto promedio posee una superficie aproximada de 2 metros cuadrados y pesa alrededor de 5 kg.

Tiene distintas funciones como el protegernos del exterior, evitar que se filtren en el cuerpo residuos dañinos, abrigar a nuestros órganos internos, regular la temperatura corporal y el metabolismo, así como absorber vitaminas, en este caso la D y la cual obtenemos al exponernos al sol. Por otro lado, nos da el sentido del tacto por medio del cual reconocemos al mundo y nos relacionamos con nuestro entorno.

Además de estas funciones fisiológicas, la  piel nos revela emociones, algunos ejemplos son los siguientes: cuando alguien nos atrae nos sonrojamos, transpiramos por nervios o vergüenza, empalidecemos al asustarnos, nos tornamos colorados con el enojo y al entristecernos nuestra postura corporal cambia y puede que nos encojamos.

 De igual manera, esta capa formada por millones de células y glándulas es portadora de mensajes, es decir que tiene la capacidad de expresarnos los que pasa en nuestro interior de acuerdo a los estímulos que recibimos del exterior.

 En la misma línea, es a través de esta órgano que delimitamos nuestra frontera de contacto con el entorno y determinamos el grado de intimidad adecuado para cada una de nuestras relaciones.

Con todo lo anterior quiero decir que la piel puede funcionar como una guía que nos oriente a tomar las rutas adecuadas para lograr un bienestar personal o que inclusive nos alerte de situaciones que pudiesen resultar riesgosas, inseguras o inconvenientes.

 Y si la piel es capaz de darnos tanto, es importante que nos tomemos el tiempo de cuidarla y consentirla como se merece. Nuestra piel es un indicador de los hábitos que tenemos y en si misma proyecta que tan bien nos alimentamos e hidratamos, el nivel de descanso que obtenemos cuando dormimos, si practicamos ejercicio o no y hasta que tan higiénicos somos.

Algunos de los síntomas

  • Enojo: Pueden causar arrugas por tanta gesticulación

  • Tristeza: Por la falta de descanso se manifiesta en ojeras, ojos hinchados y cutis opaco.

  • El miedo: con el miedo el cerebro libera adrenalina, se reduce la cantidad de sangre haciéndote lucir pá

  • El estrésÉste produce mucho cortisol impidiendo que las nuevas células se regeneren envejeciendo prematuramente.

  •  la falta de aceptación de uno mismo

Si tu piel te habla, escúchala. 

Alejandra Prieto

Psicoterapeuta Gestalt

www.emocioneser.com.mx



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